Cáncer de próstata

El cáncer de próstata es uno de los tumores más frecuentes en hombres. Una de las principales dudas de los pacientes es cómo se trata el cáncer de próstata y qué opciones existen según cada caso. En muchos casos, su evolución es lenta, lo que permite aplicar tratamientos eficaces si se detecta a tiempo.

Cómo se detecta el cáncer de próstata

El cáncer de próstata es el tumor más frecuentemente diagnosticado en hombres en España. Según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), en 2017 se registraron más de 30.000 nuevos casos, lo que lo convierte en una de las patologías oncológicas más relevantes en urología.

Esta enfermedad se origina cuando algunas células de la glándula prostática presentan alteraciones en su material genético, lo que provoca un crecimiento anormal y descontrolado. Aunque en muchos casos su evolución es lenta, existen formas más agresivas que pueden diseminarse a otras partes del organismo.

Uno de los factores más importantes en su manejo es la detección precoz. Cuando el cáncer de próstata se diagnostica en fases iniciales y permanece localizado, las posibilidades de tratamiento exitoso son muy altas. Sin embargo, en sus etapas tempranas puede no presentar síntomas evidentes, por lo que se recomienda realizar revisiones periódicas, especialmente a partir de los 45–50 años.

 

Factores de riesgo

El desarrollo del cáncer de próstata está influido por diversos factores, entre los que destacan la genética, la edad y el estilo de vida. Es más frecuente a partir de los 65 años y el riesgo aumenta si existen antecedentes familiares. Los grupos de mayor riesgo son hombres de origen africano y de países del norte y oeste de Europa.

Edad avanzada (especialmente >65 años)

Antecedentes familiares de primer grado

Origen étnico (+ incidencia en algunos países y grupos)

Dieta rica en grasas

Sobrepeso y obesidad

¿Cómo se trata el cáncer de próstata?

Actualmente existen diferentes alternativas terapéuticas para el cáncer de próstata, que se seleccionan de forma individualizada en función del estadio del tumor y las características de cada paciente.

Crioterapia prostática

Técnica mínimamente invasiva que consiste en la destrucción del tejido tumoral mediante congelación controlada. Permite tratar el cáncer preservando al máximo las estructuras cercanas.

Prostatectomía radical laparoscópica

Procedimiento quirúrgico que consiste en la extirpación completa de la próstata a través de pequeñas incisiones. Se caracteriza por menor sangrado, menor agresión quirúrgica y una recuperación más rápida en comparación con la cirugía abierta.

Prostatectomía radical laparoscópica asistida por robot 3D

Técnica quirúrgica avanzada que incorpora visión tridimensional y asistencia robótica, lo que permite una mayor precisión durante la intervención, reduciendo el impacto sobre los tejidos sanos y mejorando los resultados funcionales.

Cómo prevenir el cáncer de próstata

1

Alimentación equilibrada

Seguir una dieta rica en frutas y verduras, que aporten vitaminas, minerales y antioxidantes. Se recomienda reducir las grasas saturadas e incluir alimentos ricos en fibra.

2

Actividad física regular

El ejercicio frecuente ayuda a mantener un buen estado de salud general. Diversos estudios relacionan el sedentarismo con niveles más elevados de PSA en comparación con hombres activos.

3

Control del peso corporal

Mantener un peso adecuado mediante una alimentación equilibrada y ejercicio regular. En caso de sobrepeso, es recomendable el seguimiento por un profesional de la nutrición.

4

Revisiones urológicas periódicas

Se aconseja acudir al urólogo de forma regular, especialmente a partir de los 45 años, realizando al menos una revisión anual para favorecer la detección precoz del cáncer de próstata.

Áreas de especialización

Cirugía laparoscópica 3D

Técnica quirúrgica que consiste en pequeñas incisiones con apoyo de tecnología 3D.

Cirugía robótica Da Vinci

Técnica mínimamente invasiva y de alta precisión para el cáncer de próstata.

Criocirugía prostática

Tratamiento avanzado que destruye el tejido tumoral mediante congelación controlada.

Diagnóstico con biopsia por fusión

Técnica avanzada para detectar lesiones sospechosas de próstata con mayor exactitud.

Terapia focal para próstata

Tratamiento mínimamente invasivo para casos de cáncer de próstata localizado.

Preguntas frecuentes

Dudas frecuentes sobre cómo se trata el cáncer de próstata

En fases iniciales puede optarse por vigilancia activa o tratamientos específicos según el caso.

Depende del tipo de tumor y del paciente. Un especialista define la mejor opción.

En muchos casos, especialmente si se detecta a tiempo, tiene buen pronóstico.

En fases iniciales suele no producir síntomas. Cuando aparecen, pueden incluir dificultad para orinar, chorro débil, aumento de la frecuencia urinaria (especialmente por la noche), sensación de vaciado incompleto o presencia de sangre en orina o semen.

La prostatectomía radical suele durar entre 2 y 4 horas, dependiendo de la técnica empleada (abierta, laparoscópica o robótica) y de las características del paciente.

La recuperación inicial suele ser de 2 a 4 semanas para retomar actividades básicas, aunque la recuperación completa puede prolongarse varias semanas o meses, especialmente en aspectos como la continencia urinaria o la función sexual.

El dolor suele ser moderado y bien controlado con medicación. Las técnicas mínimamente invasivas reducen significativamente las molestias postoperatorias.

Los más frecuentes son la incontinencia urinaria y la disfunción eréctil, aunque en muchos casos son temporales y mejoran con el tiempo o con tratamiento.

Se realizan controles periódicos, principalmente mediante análisis de PSA, para asegurar que no haya recaídas.