Las piedras urinarias pueden provocar dolor intenso, infecciones y alteraciones en el funcionamiento del sistema urinario. Un diagnóstico preciso y un tratamiento personalizado permiten actuar de forma eficaz, reducir complicaciones y proteger la salud renal.
Las piedras urinarias, también conocidas como cálculos urinarios o litiasis, son formaciones sólidas compuestas por minerales y sales que se desarrollan en diferentes zonas del tracto urinario, como los riñones, los uréteres o la vejiga. Su tamaño y localización pueden variar, provocando molestias leves o síntomas más intensos que afectan al funcionamiento normal del sistema urinario.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran el dolor intenso, la dificultad o molestias al orinar, la presencia de sangre en la orina y las infecciones urinarias recurrentes. En algunos casos, los cálculos pueden producir obstrucciones urinarias que dificultan la correcta eliminación de la orina y aumentan el riesgo de complicaciones renales si no se tratan adecuadamente.
Mediante pruebas diagnósticas como ecografía, radiografía, TAC o análisis de orina es posible identificar el tamaño, la localización y las características del cálculo urinario, permitiendo realizar un tratamiento personalizado y menos invasivo.
Las piedras urinarias pueden manifestarse de diferentes formas según su tamaño y localización. Identificar los síntomas a tiempo permite actuar de forma precoz y prevenir complicaciones urinarias o renales.
El tratamiento se selecciona según el tamaño, localización y características del cálculo urinario, priorizando técnicas precisas y mínimamente invasivas.
El láser de holmio permite fragmentar los cálculos urinarios mediante energía láser aplicada por vía endoscópica. Se trata de una técnica precisa y mínimamente invasiva que facilita actuar sobre piedras localizadas en distintas zonas del tracto urinario, favoreciendo un tratamiento personalizado y controlado.
El láser de tulio es una alternativa avanzada para tratar piedras urinarias con gran precisión. Su tecnología permite fragmentar los cálculos de forma eficaz y controlada, reduciendo la agresividad del procedimiento y favoreciendo una recuperación adaptada a las necesidades de cada paciente.
La litotricia extracorpórea utiliza ondas de choque para fragmentar las piedras urinarias sin necesidad de cirugía invasiva. Tras el tratamiento, los fragmentos generados pueden eliminarse posteriormente a través de la orina, ofreciendo una alternativa menos invasiva en determinados casos.
Todo lo que necesitas saber sobre las piedras urinarias
Son formaciones sólidas compuestas por minerales y sales que pueden localizarse en riñones, uréteres o vejiga y provocar diferentes síntomas urinarios.
Los síntomas más habituales son dolor intenso, molestias al orinar, infecciones urinarias recurrentes y presencia de sangre en la orina.
La ecografía, radiografía, TAC y análisis de orina permiten identificar el tamaño, localización y características del cálculo urinario.
Un tratamiento precoz ayuda a evitar obstrucciones urinarias, infecciones recurrentes y posibles alteraciones en la función renal.